Referencia de pruebas
Qué significa cada tipo de pista
Todas las frases terminan convertidas en relaciones de la rejilla, pero no todas entregan la información del mismo modo.
Pistas directas positivas y negativas
Una positiva une dos elementos: «Pizarra llevaba el bastón» se marca con ✓. Una negativa excluye la relación: «Pizarra no estaba en el salón» se marca con ✗. Son la gramática básica del caso y suelen iniciar cadenas más largas al completar filas y columnas.
Que una frase sea directa no significa que resuelva el caso por sí sola. Su valor está en las consecuencias: confirmar un arma descarta las demás para esa persona y descarta esa arma para el resto del reparto.
Referencias descriptivas
En lugar de un nombre, la prueba menciona un rasgo visible: «la persona zurda», «el objeto de cristal», «el lugar bajo tierra» o «quien corrige fechas». Las fichas contienen esos datos. Primero identifica todos los elementos compatibles y solo después marca.
Si el rasgo es único, la referencia equivale a un nombre. Si lo comparten dos elementos, la pista se aplica al conjunto y no autoriza a elegir uno. Esta distinción evita buena parte de los errores en dificultad media.
Disyunciones y exclusivas
Una disyunción ofrece alternativas: una relación está en A o en B. Mientras ninguna quede descartada, ambas permanecen abiertas. Cuando una se vuelve imposible, la otra queda confirmada.
La exclusiva añade «pero no ambas»: exactamente una proposición es cierta. Esta precisión permite deducir en dos direcciones y suele combinarse con pistas ya confirmadas para cerrar una fila.
Condicionales
Una implicación tiene antecedente y consecuencia: «si el notario llevaba el objeto pesado, estaba arriba». Solo cuando el antecedente es verdadero se exige la consecuencia. Si la consecuencia es falsa, el antecedente también debe ser falso.
No funciona al revés. Confirmar que el notario estaba arriba no demuestra que llevara el objeto pesado; podría haber llegado allí con otra arma. Anotar qué mitad se conoce evita invertir accidentalmente la lógica.
Documentos cifrados
Algunos expedientes esconden un nombre o un rasgo mediante un desplazamiento de letras. El documento y la narración proporcionan la clave. El cifrado no añade azar: una vez descodificado, produce una pista normal que se contrasta con tarjetas y rejilla.
Conviene escribir la palabra resultante completa antes de usarla. Una sola letra mal desplazada puede parecer otro nombre válido y contaminar varias filas.
Declaraciones y única mentira
En los casos testimoniales cada sospechoso pronuncia una frase y el expediente establece que solo el culpable miente. La mentira puede negar una relación verdadera o afirmar una falsa; no se decide por tono, personalidad ni sospecha narrativa.
Se resuelve por ramas. Para cada posible mentiroso, invierte su declaración, conserva las demás y propaga. Las hipótesis incompatibles con la rejilla se descartan. La única rama completa identifica al culpable y demuestra por qué el resto decía la verdad.
Prueba forense y acusación
La prueba final no sustituye la rejilla. Señala qué lugar, arma o condición corresponde a la escena del crimen. Solo cuando todas las categorías están cruzadas permite traducir ese dato en una terna concreta de sospechoso, arma y lugar.
Vuelve a la guía básica para practicar las marcas o consulta la estrategia avanzada para combinar estas familias.