Guía básica

Cómo resolver un caso paso a paso

La rejilla no pide intuición detectivesca: pide convertir cada frase en una confirmación o un descarte y cruzar sus consecuencias.

1. Conoce las categorías

Un caso fácil presenta tres grupos: sospechosos, armas y lugares. Cada grupo contiene el mismo número de elementos y todos se emparejan uno a uno. Si hay tres sospechosos, cada uno estuvo en un lugar distinto y llevaba un arma distinta; ninguna arma ni ningún lugar se repite.

En niveles avanzados aparece una cuarta categoría, normalmente los móviles. La regla no cambia: cada sospechoso queda asociado con exactamente un elemento de cada grupo. La acusación final pregunta quién cometió el crimen, con qué objeto y dónde; el relato o la prueba forense identifica cuál de las ternas completas corresponde al culpable.

2. Traduce cada pista a la rejilla

Una casilla vacía significa «todavía no lo sé». Marca cuando una relación sea imposible y cuando esté confirmada. Por ejemplo, «Marfil no estaba en la bodega» coloca una ✗ en el cruce Marfil–Bodega. «Quien llevaba el bastón estaba en el despacho» confirma Bastón–Despacho con ✓.

Tocar una casilla alterna entre vacío, descarte y confirmación. La opción de tachado automático puede completar los descartes evidentes de una fila y una columna después de poner un ✓; no resuelve pistas nuevas, solo ahorra marcas mecánicas.

3. Cruza bloques, no solo frases

La mayor parte de la deducción ocurre después de marcar la pista literal. Si Marfil tenía el bastón y el bastón estaba en el despacho, entonces Marfil estaba en el despacho. Esa relación debe reflejarse también en el bloque sospechosos–lugares. Los tres emparejamientos describen una sola terna, no hechos independientes.

También se puede razonar por descarte. Si un sospechoso no puede estar en dos de los tres lugares, el tercero queda confirmado. Si dos sospechosos ocupan ya dos armas diferentes, la última arma corresponde al sospechoso restante aunque ninguna pista lo diga de forma directa.

4. Usa las fichas como evidencia

Las tarjetas no son decoración. Incluyen rasgos como mano dominante, material, peso, planta o condición de interior. Una pista puede decir «la persona zurda no llevaba el objeto de cristal» o «el arma pesada no apareció bajo tierra». Busca el rasgo en las fichas y tradúcelo a los nombres concretos antes de marcar.

En los expedientes medios aparecen documentos cifrados. La propia escena ofrece la clave necesaria; descifrar una palabra produce una referencia normal que después se trabaja en la rejilla. En los difíciles, las declaraciones se analizan por hipótesis: se prueba quién podría ser la única persona que miente y se descartan las ramas contradictorias.

5. Acusa solo cuando puedas demostrar la terna

Resolver algunas filas no basta. Antes de acusar, comprueba que los bloques relevantes están completos y que la escena del crimen señala inequívocamente una de las ternas. La interfaz permite corregir una acusación fallida, pero el objetivo lógico es llegar al veredicto sin ensayo y error.

Si te atascas, pide una pista. El primer nivel orienta hacia la evidencia útil; los siguientes explican el razonamiento y, finalmente, pueden aplicar una marca concreta. En campaña el número de ayudas está limitado, por lo que conviene revisar primero filas con un solo hueco y relaciones que puedan propagarse entre bloques.

Ejemplo mínimo

  1. Alba no estuvo en el patio: Alba–Patio = ✗.
  2. El candelabro estaba en el patio: Candelabro–Patio = ✓.
  3. Por tanto, Alba no llevaba el candelabro: Alba–Candelabro = ✗.
  4. Alba tampoco llevaba la cuerda: Alba–Cuerda = ✗.
  5. Si las tres armas son candelabro, cuerda y bastón, se confirma Alba–Bastón = ✓.

Los pasos 2 y 3 muestran una propagación entre bloques: como el candelabro ya pertenece al patio y Alba no estuvo allí, ambos no pueden formar parte de la misma terna. Los pasos 4 y 5 completan después la fila de armas de Alba por descarte.

Cuando domines estas reglas, continúa con los tipos de pistas o abre el archivo de casos.